Los huevos forman parte del grupo de alimentos polémicos, al igual que los lácteos.
Su consumo fue altamente restringido debido a su alto contenido en colesterol y sólo se nos permitía su consumo 2 veces a la semana. Pero por suerte, el conocimiento científico en nutrición avanza y hoy contamos con mayor información (que no toda) para poder explicaros lo siguiente:
1️⃣ A día de hoy no se ha demostrado que el consumo de alimentos altos en colesterol, como el huevo, incremente nuestros niveles de colesterol en sangre y, como consecuencia, el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. De hecho, se ha observado que sólo un 25% de la población ve sus niveles de LDL (colesterol malo) incrementados al consumir huevos y, en este caso, también lo hacen los niveles de HDL (colesterol bueno), de manera que la proporción entre estos no varía y el posible efecto negativo del LDL queda neutralizado.
Por lo tanto, el consumo diario de 1 a 3 huevos entra dentro de un patrón de alimentación saludable.
2️⃣ El huevo es un alimento muy económico y nutritivo: nos aporta 6,5g de proteína de alto valor biológico, 5,4g de grasas principalmente monoinsaturadas y un gran abanico de vitaminas (A, B1, B2, B12, D y E)  y minerales (hierro, fósforo, potasio y magnesio). Es un gran aliado para aquellas personas que tengan el objetivo de perder peso, ya que es poco calórico (sólo aporta 75Kcal por unidad) y muy saciante, de manera que nos ayuda a controlar el hambre. Además, és super fácil de preparar, ideal para desayunos y cenas!
3️⃣ A la hora de comprar huevos debemos tener en cuenta qué tipo de cría recibieron las 🐔 ponedoras.
Si bien nutricionalmente no ofrecen ninguna diferencia, si que consideramos importante priorizar el consumo de huevos que provengan de gallinas criadas en libertad y con el mayor respeto posible.
El tipo de cría del que provienen lo podemos ver indicado en el envase en formato texto, pero también en el primer dígito del número impreso en la cáscara de huevo:
3: huevos de gallinas criadas en jaula, con acceso a agua y pienso pero en un espacio escaso que limita su movilidad.
2: huevos de gallinas criadas en el suelo, en un espacio más amplio pero cerrado, con acceso a agua, pienso, ponederos y zonas de descanso.
1: huevos de gallinas camperas. Tienen acceso a un espacio cerrado con agua y alimento y a una zona de campo al aire libre.
0: huevos de gallinas camperas alimentadas con pienso ecológico.
El resto de dígitos nos indican la provincia, municipio y granja de procedencia del huevo.
🌱 Si eres vegan@ y no consumes huevos, no te preocupes.
Puedes usar alguna de las siguientes alternativas: – Harina de garbanzos: para tortillas y rebozados
– Tofu: para huevos revueltos y mayonesa
– Semillas de lino (o linaza): para repostería – Proteína de soja:  para repostería
– Agar: para repostería
Os dejamos una receta de tortilla de patatas vegana para que os animéis a probarla 😉  
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