Moussaka vegetal

La moussaka es originaria de los Balcanes y el Medio Oriente y es como una lasaña  hecho a base de berenjenas substituyéndola por lo que sería la pasta de la receta italiana. Es especialmente popular en la cocina palestina.

Existen distintas versiones entre ellas, la más famosa que és la versión griega, que, consiste de capas de carne picada de cordero, berenjena en rebanadas, y tomate, cubierto de una salsa bechamel y horneado.

Pero en Aprendiendo a comer mejor ya sabéis que somos muy fans de las legumbres pero es que además también somos muy fans de tener soja texturizada.
La legumbre seca en el armario es una forma fácil de comer legumbre y es una forma de tener siempre una fuente proteica a mano y económica.

Pues bien, la soja texturizada es otro de esos recursos que, teninéndolo siempre como fondo de armario, te saca de muchas situaciones de esas de bucle en las que no sabes qué hacer.

Ingredientes

– 3 patata
– 3 berenjena
– 2 tazas de salsa de tomate casera al gusto de vegetales (zanahoria, cebolla, sofrito de ajo…)
– 1,5 taza soja texturizada fina
– leche vegetal
– harina de trigo o cualquiera que domines para hacer bechamel
– aceite de oliva
– sal y pimienta

Procedimiento

1. Lo primero de todo que haremos será poner una sartén con aceite para freir y trocearemos tanto la patata como la berenjena en rodajas de menos de 1cm.

2. Cuando el aceite esté caliente, pondremos el horno a calentar a 200º y empezaremos a freir, por tandas, la patata y las berenjenas. Esto, puedes hacerlo también al horno, sin pasar por la fritanga y queda mucho más ligerito, la verdad. Sea como sea no tienen que estar del todo hechas, ni tienen que quedar crujientes por lo que, si usas horno, lo ideal es poner un pirex o algúna fuente/bol apta para calor con agua en el suelo del horno para que los vegetales no se deshidraten demasiado.

3. De mientras, habremos puesto la soja texturizada en remojo y la pasaremos a la salsa de tomate casera que hayamos elaborado, recordad que a más vegetales, más sabor, a más trabajado esté el sofrito, más gusto cogerá la soja. Por lo que, si estamos haciendo la salsa de tomate de la nada, pondremos esa soja texturizada antes de que la salsa empiece a reducir para que se hidrate con ésta y se cueca con la salsa de tomate y así, absorba el mayor sabor posible.

4. Una vez tenemos el sofrito con la soja texturizada hecho, procedemos a emplatar; pondremos una capa de patata, una capa de berenjena (que lo cubra todo) y por encima, una capa de la salsa de tomate y así, dos veces, de tal forma que en la última capa sólo pongamos una de patata y otra de berenjena.

Para que no te quedes sin patata a medio camino, o sin berenjena, móntalas en crudo a ver si te da. Si no, reduce las capas y déjala en sólo una.

6. Ves montando de mientras la bechamel: ésta es una salsa que mucha gente empieza con aceite, otra con margarina/mantequilla y otra tanta empieza cociendo un poco la harina. Aquí cada uno es libre de hacerla como quiera pero tiene que quedar más densa de lo que la harías para unos canelones o una lasagna. Tipo pasta para croquetas. Salpimenta al final

7. Una vez tengas la bechamel hecha, puedes ponerla por encima. Y pásala al horno.

Tendrá que hacerse una especie de costra en la parte más superficial de la bechamel para que puedas decir: ¡ya está la comida!

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