Hummus (de garbanzos)

Una forma de incorporar las beneficiosas legumbres a la dieta es en forma de hummus; aunque también son útiles en ensaladas, escalopines y potajes, que viene a ser lo más normal.
Los garbanzos, como el resto de legumbres, además de proteínas, aportan hidratos de carbono, que proporcionan energía durante horas al ser ricos en fibra y con hidratos de carbono complejos, por lo que evitan la elevación de glucosa en sangre.
Además, gracias a esa combinación de macronutrientes, son saciantes y otrogan a los platos el ingrediente perfecto para combinar con cualquier cosa o como base de cualquier plato.
En Aprendiendo a comer mejor somos muy fans de las legumbres pero es que además, el garbanzo es muy versátil. 

Aquí un poco más sobre el hummus…
Hummus o حمص es, literalmente, garbanzo en árabe.
Es un plato típico de la zona del Líbano, Palestina, Siria o Grecia y es uno de nuestros platos principales, comida entre horas, desayuno, cena, o todo preferido. La receta original necesita que se despellejen los garbanzos, uno a uno, para hacer así un paté mucho más cremoso.

Se puede usar de mil formas y se le puede hacer variantes con remolacha, zanahoria o col a la base de garbanzos para generar hummus no tradicionales pero más llamativos para los más pequeños (y para aquellos adultos que les cuesta comer legumbre…).

Aquí os dejamos la receta de nuestra versión sin tahini, la pasta de sésamo que otorga más cremosidad al paté de garbanzo pero que, si te pasas, acaba acaparando todo el sabor de éste. 
Ah! y para la gente alérgica al sésamo, es una opción libre de.
Con ésta receta puedes hacer el timbal de berenjena y hummus, un plato que viste mucho para el poco trabajo que lleva.

Ingredientes

– garbanzos de bote lavados y relavados
– 1 limón
– 2 dientes de ajo (en función de la intensidad), pero quítale el nervio central
– sal
– comino
– aceite de oliva
– si usas tahini, una cucharatadiTA
– pimentón de la vera

Procedimiento

  1. Todo en si es un procedimiento muy fácil. Es importante que laves bien porque los conservantes no están muy sabrosos que digamos…
  2. Coge los garbanzos lavados y añádelos al dedo de aceite que habremos puesto en el vaso batidor, junto con los dientes de ajo desnerviados y el limón exprimido (sin pepitas, please). Aquí seria el punto en el que pondríamos la cucharadita de tahini.
  3. Tritura el mejunje y añade un poco de comino. En casa se pone una cucharadita, per dependerá mucho de cómo toleres el sabor. Es distinto a lo que estamos acostumbradas.
  4. Ves corrigiendo de aceite y añade sal: el hummus tiene que ser cremoso y tiene que abundar el sabor del limón y garbanzo no de la sal y el aceite.
  5. Ves añadiendo poco a poco hasta que te quede cremosín.
  6. Ya estamos en la parte final: pasa a un bol, aplástalo para que te quepa suficiente cantidad y decora por encima con un poco de aceite y pimentón de la vera.
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