Seguro que alguna vez alguien cercano os ha dicho que hay que comer 5 veces al día (o más) porque ayuda a acelerar el metabolismo. ¿Qué hay de cierto en ello?

Cuando comemos nuestro cuerpo invierte una energía en la digestión de los alimentos. Esto se conoce como el efecto térmico. La sabiduría popular dice que cuantas más veces comemos más energía gastará nuestro cuerpo en la digestión a lo largo del día, hecho que contribuiría a una mayor pérdida de grasa y peso.
Pero los estudios científicos hechos hasta la fecha nos indican que no hay evidencia de que ésto sea cierto. Si usamos la lógica veremos que la energía que invertirá nuestro cuerpo en la digestión será proporcional a la cantidad de comida que ingerimos, de manera que tanto da si la repartes en 2 o 6 comidas. 

Por otro lado, también se escucha mucho la idea de que comer más frecuentemente ayuda amantener el hambre a raya. Esto no es una norma que se cumpla en todas las personas. Puede haber gente para la que sea cierto, ya que si hacen menos comidas a lo largo del día, las esperas entre toma y toma son muy largas y el hambre hará siempre acto de presencia.
Pero en contraposición, comer más frecuentemente hace que nuestro cuerpo se acostumbre a unos horarios y nos puede llevar a pensar en comida durante todo el día. Esto se convierte en un problema cuando da pie a introducir alimentos poco saludables.
De las 5 comidas diarias, 2 suelen ser los tentempiés en la media mañana y la merienda, momentos del día que la industria alimentaria se ha encargado de asociar a productos ultraprocesados ricos en harinas refinadas, sal, azúcares y grasas poco saludables.
Así que si comer 5 veces al día implica empeorar la calidad de tus elecciones alimentarias, esta pasa a ser una estrategia errónea.

Actualmente, la evidencia científica muestra beneficios en la reducción de la frecuencia de las comidas o, más bien, en concentrarlas en una ventana de tiempo menor. El famoso ayuno intermitente. Este consiste en pasar más horas sin comer que comiendo; por ejemplo 16h de ayuno + concentrar las comidas en las 8h restantes del día. ¿Por que puede ser una buena estrategia? Concentrar la comida total del día en menos tomas incrementa la saciedad y, por lo tanto, se reduce la sensación de hambre. Además, activamos nuestra maquinaria digestiva menos veces al día, hecho que podría contribuir a tener mejores niveles hormonales a corto y largo plazo. 

¿Pero todos debemos seguir la misma estrategia?
Pues por supuesto que no. En Aprendiendo a comer mejor ya sabéis que somos muy fans de la personalización. Cada persona puede necesitar una pauta de frecuencia de comidas diferente. Lo que es importante es encontrar aquella que te permita mantener tu adherencia a la dieta y que la calidad de los alimentos que incluyas sea la mejor posible. 
Además, cada uno tiene un gasto energético diferente en función de su actividad diaria, trabajo, ejercicio físico… Y es necesario adaptar los nutrientes y la repartición de estos en las distintas comidas en función de las necesidades y preferencias individuales. 

Nosotras, podemos ayudarte.

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